Identikit del Chagas

 In Salud

La Enfermedad de Chagas, también denominada “tripanosomiasis americana”, es una afección parasitaria, sistémica y crónica, transmitida por vectores y causada por el contacto directo con las heces o la orina del Trypanosoma cruzi, un parásito transmitido por la vinchuca. 
Con una incidencia anual de 28.000 casos en la Región de las Américas, se estima que afecta a unos seis millones de personas y provoca cada año cerca de 12.000 muertes.
En Argentina se calcula que existen alrededor de 2 millones de infectados y un 30% de ellos pueden presentar alteraciones cardíacas de distinto grado a lo largo de su vida. 
La mayor cantidad de nuevos casos de la Chagas se produce antes de los 14 años, sobre todo en menores de 5 años.

La enfermedad lleva el nombre de Carlos Ribeiro Justiniano Chagas, médico e investigador brasileño que la descubrió en 1909. En mayo de 2019, en cumplimiento de la decisión de la 72.ª Asamblea Mundial de la Salud, se estableció el Día Mundial de la Enfermedad de Chagas para su celebración el 14 de abril (día de 1909 en que Carlos Chagas diagnosticó el primer caso humano de la enfermedad, una niña de dos años llamada Berenice).

  
Transmisión
El parásito T. cruzi se transmite principalmente por contacto con las heces o la orina infectadas de insectos como la vinchuca que se alimentan de sangre. 
Por lo general, esos insectos que albergan los parásitos viven en las grietas y huecos de paredes y tejados de casas y estructuras exteriores, como gallineros, corrales y almacenes, en zonas rurales y suburbanas. 
Normalmente permanecen ocultos durante el día y entran en actividad por la noche para alimentarse de la sangre de mamíferos, entre ellos los humanos. En general, pican en zonas expuestas de la piel, como la cara, y defecan/orinan cerca de la picadura. Los parásitos penetran en el organismo cuando la persona picada se frota instintivamente y empuja las heces o la orina hacia la picadura, los ojos, la boca o alguna lesión cutánea abierta.

T cruzi también puede transmitirse:

  • Por transfusión de sangre o productos sanguíneos de donantes infectados.
  • Por la transmisión de la madre infectada a su hijo durante el embarazo o el parto.
  • Por el trasplante de órganos provenientes de una persona infectada.

Signos y síntomas
La enfermedad de Chagas tiene dos fases. 

  • Fase aguda. Dura unos dos meses después de contraerse la infección. Circulación de una gran cantidad de parásitos por el torrente sanguíneo. En la mayoría de los casos no hay síntomas o estos son leves e inespecíficos. En menos del 50% de las personas picadas un signo inicial puede ser una lesión cutánea o una hinchazón amoratada de un párpado. Además, esas personas pueden presentar fiebre, dolor de cabeza, agrandamiento de ganglios linfáticos, palidez, dolores musculares, dificultad para respirar, hinchazón y dolor abdominal o torácico.
  • Fase crónica. Los parásitos permanecen ocultos principalmente en el músculo cardíaco y digestivo. Hasta un 30% de los pacientes sufren trastornos cardíacos y hasta un 10% presentan alteraciones digestivas (típicamente, agrandamiento del esófago o del colon), neurológicas o mixtas. Con el paso de los años, la infección puede causar muerte súbita por arritmias cardíacas o insuficiencia cardíaca progresiva como consecuencia de la destrucción del músculo cardíaco y sus inervaciones.

Tratamiento

La enfermedad de Chagas puede tratarse con medicamentos que matan al parásito. Este tratamiento tiene una eficacia de casi el 100% para curar la enfermedad si se administra al comienzo de la infección en la etapa aguda, incluso en los casos de transmisión congénita (madre – hijo). Su eficacia disminuye a medida que transcurre el tiempo de la infección, y las reacciones adversas son más frecuentes en edades avanzadas.
El tratamiento antiparasitario puede evitar o frenar la progresión de la enfermedad y prevenir la transmisión congénita en las embarazadas. Sin embargo, no debe administrarse a las embarazadas ni a las personas con insuficiencia renal o hepática. 
En forma combinada, en ocasiones es necesario administrar un tratamiento específico para las manifestaciones cardíacas, digestivas o neurológicas.

Control y prevención
Cuando el T. cruzi se propagó a los animales domésticos y seres humanos sirviendo de reservorio a este parásito se hizo imposible su erradicación. En consecuencia, los objetivos de control consisten en:

  • Eliminar la transmisión y lograr que la población infectada y enferma tenga acceso temprano a la asistencia sanitaria. 
  • Analizar la sangre y el órgano a trasplantar para prevenir la infección por transfusiones sanguíneas y trasplante de órganos.

Otras medidas de prevención incluyen:

  • rociamiento de las casas y sus alrededores con insecticidas de acción residual;
  • mejora de las viviendas y su limpieza para prevenir la infestación por el vector;
  • uso de mosquiteros;
  • buenas prácticas higiénicas en la preparación, el transporte, el almacenamiento y el consumo de los alimentos.
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