Bailar protege al cerebro 

 In Salud

La Semana del Conocimiento del Cerebro es una campaña que se celebra en todo el mundo, promovida por la Dana Foundation, que incentiva el entusiasmo y apoyo a la investigación en neurociencia. Todos los años se plantean diferentes actividades para compartir el asombro frente a las maravillas del cerebro y entender el impacto que tiene la neurociencia en nuestra vida cotidiana.
Para sumarnos a la propuesta, elegimos compartir la importancia que tiene el ejercicio regular sobre la salud de su cerebro.

El ejercicio afecta nuestro cerebro
La actividad física regular es una parte importante de un estilo de vida saludable. El ejercicio no solo es bueno para sus músculos y huesos, sino que también es importante para mantener su cerebro saludable.
¿Qué se considera “ejercicio regular”? Según los expertos, la cantidad recomendada de ejercicio para mantener la mente alerta es de una hora al día. Una de las mejores formas de hacer ejercicio es practicar deportes. Formar parte de un equipo puede fomentar la confianza en uno mismo, y los horarios de práctica regulares son bueno para tu salud. 
Si no le gustan los deportes o competencias no se preocupe. El ejercicio no solo significa practicar deportes, significa mover su cuerpo y estar activo. Algunos otros ejemplos de ejercicio son: bailar, caminar, andar en bicicleta, nadar o incluso realizar tareas de la casa o pasear a su mascota.

¿Qué pasa en el cuerpo y cerebro durante el ejercicio? 

  • A medida que su frecuencia cardíaca aumenta durante el ejercicio, aumenta el flujo de sangre al cerebro. Cuando el flujo de sangre aumenta, su cerebro está expuesto a más oxígeno y nutrientes. 
  • El ejercicio también induce la liberación de proteínas beneficiosas en el cerebro. Estas proteínas nutritivas mantienen las células cerebrales (también conocidas como neuronas) saludables y promueven el crecimiento de nuevas neuronas. 
  • El ejercicio mejora su estado de ánimo y reduce el estrés. Cuando hace ejercicio, su cuerpo libera sustancias químicas como la dopamina y endorfinas que aumentan la sensación de bienestar. 
  • El ejercicio también ayuda a su cerebro a deshacerse de las sustancias químicas que lo hacen sentir estresado y ansioso (como el cortisol que favorece el estrés). Las personas que hacen ejercicio tienden a ser más felices y menos estresados ​​que los que no hacen ejercicio regular.
  • El ejercicio también puede ayudar a controlar las emociones, en especial cuando se siente enojado o molesto.
  • El ejercicio puede mejorar su productividad intelectual al afectar positivamente sobre las habilidades mentales. 

 Cada vez hay más pruebas que sugieren que mantenerse activo como adulto puede incluso reducir su riesgo de demencia asociado a la edad. Nunca es tarde para comenzar a disfrutar de una vida más activa que cuide su salud física y, al mismo tiempo, mantenga su cerebro en óptimas condiciones.

El baile, una opción divertida y muy saludable

Los neurocientíficos saben que el cerebro se deteriora a medida que envejecemos, en parte debido a una disminución de la materia blanca, sustancia que se encarga de la conexión entre neuronas. 
Para constatar si algún tipo de movimiento puede enlentecer este proceso, investigadores de la Universidad de Illinois –Urbana, USA– estudiaron a un grupo de 175 voluntarios sanos de entre 60 y 75 años, sin señales de deterioro cognitivo y en su mayoría sedentarios.

Para el trabajo los dividieron en tres grupos: 

  • el primero realizó una hora de caminata rápida;
  • el segundo una rutina de estiramiento y equilibrio;
  • el tercero aprendió una coreografía de country de complejidad progresiva.

Todos entrenaron tres veces a la semana durante seis meses. Para analizar los efectos, los expertos les realizaron escaneos cerebrales al principio de la actividad y al final. 

Los resultados
Al terminar la prueba casi todos los voluntarios mostraron un ligero adelgazamiento en el tamaño de la materia blanca; excepto un grupo que reveló una mejoría real: el de bailarines country.
Para los expertos, es probable que las demandas cognitivas para dominar una coreografía afectaran la bioquímica del tejido en el fórnix (parte involucrada en la velocidad de procesamiento y la memoria) incrementando su volumen y la cantidad de materia.
Este hallazgo permite afirmar que realizar cualquier actividad que involucre moverse y socializar podría despertar las habilidades mentales sin importar la edad.

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