Claves para convivir exitosamente con el asma

 In Salud

Este 5 de mayo se celebra el Día Mundial del Asma, una iniciativa de la Global Initiative for Asthma (GINA). Desde 2008 hasta la actualidad  el lema ha sido “Puedes controlar tu asma”, frase que busca estimular  a los pacientes a ser activos en el control de su enfermedad.
Para concientizar a la población se utiliza la palabra STOP con su símbolo internacional para indicar que es necesario detener la enfermedad con una serie de acciones que encierran las claves para lograrlo:

Acerca del asma
El asma es una enfermedad pulmonar crónica que se produce cuando los bronquios se encuentran inflamados, lo que aumenta su sensibilidad a ciertos desencadenantes en personas susceptibles; entre ellos:
– ácaros del polvo, polen, pelo de las mascotas;
– virus respiratorios, ciertos medicamentos y sustancias químicas;
– humo del tabaco,
– ejercicio físico.
Los bronquios inflamados se vuelven más gruesos y muy sensibles a los cambios ambientales, ante los que responden estrechándose y dando paso a los síntomas y crisis de asma. Los síntomas incluyen: fatiga, silbidos al respirar, tos y sensación de opresión en el pecho. A medida que estos se acentúan la respiración se hace más difícil debido a que el gran estrechamiento de los bronquios limita la entrada y salida de aire a los pulmones.

Tratamiento
Existen dos medidas fundamentales:

  1. Medicación de control: uso permanente para prevenir los síntomas, evitar que se usen los medicamentos de rescate y reducir los riesgos de crisis asmáticas.
    2. Medicación de rescate: uso para aliviar rápidamente los síntomas. Incluye broncodilatadores de acción rápida (en aerosol o solución para nebulizar) y corticoides orales o inyectables. La persona que necesita medicación de rescate más de 2 veces por semana NO TIENE LA ENFERMEDAD BAJO CONTROL.

Las medidas que se encuentran a continuación, junto con una consulta médica periódica, pueden ayudarlo a mejorar significativamente su calidad de vida.

5 pasos para controlar el asma

  1. Pida a su médico un tratamiento personalizado por escrito para el control de su asma. Este plan de tratamiento debe incluir los medicamentos apropiados, los desencadenantes que debe evitar y ser adaptado a sus horarios y estilo de vida. Seguirlo cuidadosamente evita que su asma empeore.
  2. Tome los medicamentos prescritos por su médico. Muchas personas necesitan tomar en forma continua la medicación de control para aliviar los síntomas y evitar la inflamación de las vías aéreas. Respetar las dosis y horarios es fundamental.
  3. Evite los factores que pueden desencadenar las crisis de asma. Descubra los alergenos, irritantes y otras circunstancias que puedan desencadenar una crisis de asma y tome todas las medidas posibles para evitarlos. Haga una lista de posibles alergenos y situaciones y converse sobre ella con su médico.
  4. Aprenda a reconocer los síntomas de la crisis asmática. Algunos signos indican el empeoramiento del asma; entre ellos, el incremento de la tos, la opresión en el pecho, los silbidos, la dificultad para respirar, los despertares nocturnos. Anote las horas del día en que sus síntomas tienden a empeorar.
  5. Conozca lo que debe hacer en caso de una crisis de asma. No subestime nunca la gravedad de un ataque de asma. Tenga siempre a mano las recomendaciones escritas por su médico. Si se presenta, recurra a la medicación de rescate, trate de mantener la calma y siga las instrucciones mientras llega la asistencia médica.

SIGA EL TRATAMIENTO. La enfermedad no controlada afecta la calidad del sueño, limita las actividades cotidianas, reduce la posibilidad de realizar ejercicio, interrumpe la vida laboral y escolar y puede conducir a frecuentes hospitalizaciones e, incluso, a la muerte.

Más información
Cómo usar los inhaladores correctamente

Asesoramiento:
Dra. Susana Mazzarino, Directora Médica
Dr. Facundo Pellicari, Médico de Familia

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